Como cuando no
Tenía que saber decir a d i ó s, porque no eran sólo palabras sin eco, sino que eco sin palabras, como un grito ahogado que, quizá por quién, quién sabe qué, no pudo decirse.
Se oía, se sabía, mas era necesario volver, para quedarse, para retractarse, para que no hubiese más algo que decir, para conocer el FIN del libro y no volverlo a abrir.
4 comentarios:
nononó ! mori con tu layout x.x es demasiado Lindo! y el texto también (: oye caleta de tiempo sin hablar. . en una de esas te cobro una conversa cuando te vea en msn .
muaaaaaaac .-
Hay libros que nunca cuentan el final. Son los tan conocidos (y nunca bien ponderados), finales abiertos.
Para esos no hay cura... sólo mucha imaginación.
Cuídate Camils.
Aquí estaré para cuando necesites hablar... O un masaje, Jaja.
(:
Fui la primera seguidora (de la palabra de Dios (x )
(:
Mmm... . Estoy pensando qué decir. Te lo juro. ... . Date cuenta que el final del libro no está en la mitad. y que si vuelves al principio. Y no por empezar a leerlo de nuevo lo vas a entender mejor. Lo bueno es llegar al final y poder pensar. Solo que si no haces nada aun.. . El libro se va a llenar de polvo (y no del mágico)
{Eso cree la que escribe.}
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